Teresa C. Vegas, de La Casa de los Chinijos, nos cuenta todo sobre su apasionante proyecto. Madres y padres de día es una tendencia que se encuentra al alza. Ésta consiste en ofrecer un espacio adecuado a los niños y niñas para que potencien sus habilidades en un ambiente familiar.

¿Cómo llegué yo hasta emprender este proyecto de madres y padres de día?

En mi camino se han cruzado cosas maravillosas, pero sin duda, esta labor como madre de día, es lo más bello que me tenía preparado el destino. Una oportunidad así había que exprimirla aún dejando todo atrás. Dejé mi trabajo, y decidí comenzar este camino con mi iniciativa La Casa de los Chinijos. El nombre elegido fue en Tenerife, mientras estaba soñando con crear mi proyecto. Íbamos en el coche y vi un cartel que ponía “El rincón de los chinijos”. Yo nací en Lanzarote, y en ese momento, no tenía ni idea de que esa casita pertenecía a quien es ahora mi compañera Leo. Ella regenta “Leo y sus chinijos”, y además es la vicepresidenta de la Red Canaria de madres y padres de día.

Cuando necesité ponerme en contacto con alguien que ya desempeñara la labor de Madre de día en Canarias, llamé a Marina de Koala&Co. Es la actual presidenta de la Red, quien me puso en precedentes y me ofreció formar parte de lo que sería hoy nuestra asociación junto con Leire. Una maravillosa cadena de sucesos que se iban entrelazando para ir avanzando en mi propia iniciativa, y en el que sería nuestro proyecto en común, junto con Mónica y Sabina, quienes conocí cuando vino a la isla Inés Gámez, fundadora de la Red de Madres de día.

¿Qué es una madre de día?

El término madre de día procede de la traducción literal del alemán “Tagesmutter”. Este concepto llegó a España de la mano de la fundadora de la Red de madres de día de Madrid. Hoy en día es una de las tres comunidades autónomas de España en las que esta profesión está regulada.

Las características fundamentales de las iniciativas de madres y padres de día son el espacio donde se realiza la actividad y la ratio. Los niños y niñas son recibidos en casas y acogidos en un ambiente familiar. Ya que una de las premisas que la asociación defiende con fuerza, es el derecho del niño y la niña a permanecer en el hogar al menos hasta los tres años. La ratio no debe superar los 4 niños. Uno de nuestros objetivos fundamentales es poder cubrir todas las necesidades reales de los bebés que además de necesidades básicas (alimentación, higiene…), tienen requisitos emocionales por cubrir y acompañar.

Una madre o un padre de día ha de ser un profesional de la educación, ya sea educador infantil, maestro, pedagogo, etc. Deberá poseer el carnet de manipulador de alimentos y tener el curso de primeros auxilios. Además, su hogar debe estar acondicionado para el cuidado y la educación de los niños en la primera infancia. Asimismo, se dará de alta en la seguridad social y tendrá un seguro de responsabilidad civil. Toda esta documentación ha de estar homologada y debe ser demostrable.

Por norma general las madres y padres de día estamos un poco abrumados, por así decirlo, con el sistema tradicional. Por este motivo los profesionales que se dedican a esta labor suelen estar formados por pedagogías alternativas. Éstas apuestan por el autoconocimiento del infante y abogan por el movimiento libre. Ofreciendo de este modo una crianza mediante el aprendizaje natural. En la que se respetan los ritmos de cada uno de los pequeños y pequeñas que llegan a nuestro hogar.

Profesionales como Eulalia Torras de Bea (Médico psiquiatra), nos habla en su libro “Aprovecha el tiempo con tu hijo” de la importancia de que los niños pasen en casa sus primeros años de vida. Habla del cuidado, la paciencia y la dulzura con la que una madre trata a su hijo. Sobre cómo le dedica tiempo en cada cosa que hace con él. Cómo le habla cuando le cambia de ropa o le prepara la comida. Y le va contando el mundo que da vueltas a su alrededor. Cuando tienes pocos niños a tu cargo, puedes pararte a cambiar un pañal y a consolar un llanto durante el tiempo necesario. Porque te da tiempo de entender y de empatizar con el bebé que extraña el cuerpo que le porteó durante nueve meses, el cuerpo que le alimenta y le da lo que necesita.

Algo precioso de nuestra profesión es el periodo de adaptación, en el que el niño o la niña va conquistando cada rincón de nuestro hogar. Nosotros vamos conquistándole a él o ella hasta formar parte de sus figuras de apego seguro.

Madres y padres de día en Canarias

Desde Enero del 2018 el mismo equipo que nos fuimos conociendo el año anterior hemos fundado la Red Canaria de madres y padres de día. Actualmente nos ocupan los mismos objetivos. Poder unirnos y trabajar por una regulación de manos de los servicios sociales. Al igual que en las otras provincias españolas. Junto a Madrid, son Navarra y algunas zonas rurales de Galicia.

Nosotras hemos realizado una regulación interna dentro de la misma asociación. El objetivo es que todas y todos los que vayan a realizar los proyectos en sus casas, sigan unas pautas. Han de ser las mismas para todos,  independientemente de la forma de su proyecto personal. Mientras esperamos a ser reguladas por los servicios sociales, que son quienes reglamentan esta profesión.

A pesar de llevar relativamente poco ejerciendo esta labor desde la Red Canaria, las socias fundadoras hemos dado pasos agigantados. Nos hemos dado a conocer desde distintos medios. Para que el concepto, y sobre todo la finalidad de esta profesión, no sean un término desconocido en nuestro archipiélago. Así podemos ofrecer una opción en la educación de los niños en la primera infancia. Y en la dura labor de las familias a la hora de una “conciliación”.

La casa de los Chinijos

Sabemos que el sur de Gran Canaria es inmensamente grande y que existe un gran núcleo de población. Ya solamente en el municipio de San Bartólome de Tirajana donde se encuentra mi casita somos 55.000 habitantes. Pero aún de todo esto, no existe ninguna alternativa actualmente a la educación tradicional. Trayendo así con esta iniciativa un nuevo punto de vista de lo que hasta ahora se había conocido.

Escrito por Teresa C. Vegas
Madre de día, La Casa de los Chinijos