Una actividad que a Ene le encanta es pintar con espuma, un juego sensorial que despierta sus sentidos.

La espuma de afeitar es suave, versátil y a los peques le encanta experimentar con ella. En cuanto Ene descubrió este modo de pintar, siempre que lo recuerda me lo pide.

Es una textura diferente, la cual le gusta tocar, soplar y explorar qué hacer con ella. Además afianzamos los colores que está aprendiendo, ya que cada vez que pintamos con espuma, él elige qué color quiere usar y trabajamos sólo con ese color. En esta ocasión eligió el rojo.

Además, esos días en los que le cuesta meterse en la ducha (estamos en la fase de los 2 años que a veces no quiere hacer NADA), solo decirle que pintaremos en la ducha, sale corriendo al baño.

¿Comenzamos?

Antes de comenzar debemos tener varias consideraciones al pintar con espuma de afeitar:

  • Edad: no usar con niños menores de 24 meses, ya que se pueden llevar las manos llenas de espuma a los ojos o la boca.
  • Solo puede pintar sobre superficies perpendiculares, ya que si lo hace sobre la superficie por donde camina descalzo, puede resbalar.
  • Usar bajo la supervisión de un adulto (no es una actividad para que realicen solos, siempre debe haber un adulto con ellos en todo momento).

MATERIAL PARA PINTAR CON ESPUMA:

  • Espuma de afeitar (mejor si es para pieles sensibles)
  • Colorante alimentario
  • Bote o cuenco
  • Pincel

¿CÓMO HACERLO?:

  1. Vertemos la espuma en el cuenco y añadimos unas gotas de colorante.
  2. Mezclamos bien y… ¡todo listo!

 

A PINTAR!

Nosotros usamos esta técnica en la ducha, por lo que, no sólo Ene se divierte, sino que es muy limpio, ya que cuando termina ya se ducha, un poco de agua a la obra de arte y ¡¡todo queda limpio!!

Esperamos que lo disfruten tanto como nosotros.