La vida práctica, es un área que diseñó María Montessori, y que aunque pueda sonar a obviedad, es verdad que muchas veces coartamos la libertad de los niños cuando quieren colaborar en las tareas.

Porque en eso consiste esta área en la realización de las tareas cotidianas del día a día que se van dando sin más.

Enfocado al cuidado de si mismo y al del ambiente que nos rodea, para poco a poco ir abriendo panorámica y llegar el momento en que puedan ayudar a los demás, tanto como a si mismos.

Esta área trabaja muchos puntos claves de la filosofía Montessori, y es preciso que todos los niños trabajen la Vida Práctica, pues es la introducción al resto de las áreas que componen el método pedagógico de la Dra.

Son muchos los aspectos que trabajan los niños en el trabajo diario y cuidado personal. Anteriormente pudimos ver conceptos básicos para el desarrollo.

Veremos cómo influye en estos conceptos el área de Vida Práctica.

El niño, nada más nacer ya está en la plena búsqueda de la independencia, a pesar de que necesite un periodo de exterogestación y que necesitará a su madre biológica y emocionalmente hablando, él trabaja y coordina cada uno de sus movimientos para llegar a la independencia como ser. Cuando comienzan a gatear para moverse libremente, cuando descubren que si caminan sobre sus dos piernas podrán utilizar las manos para mover objetos, cuando hacen todo esto, es por la Conquista a la Independencia. Pues bien, cuando un niño va avanzando, descubre que quiere vestirse sólo, quiere comer sólo e incluso, prepararse la comida, y todo esto es la base del área de Vida Práctica. La independencia es nuestra llave a la Libertad.

El lenguaje es otro de los pasos a la independencia y con el área de Vida Práctica Montessori el vocabulario es exquisito y es por ello que es uno de los aspectos que se destacan, a pesar de que la guía utilizará el mínimo de vocabulario en el ambiente, ya que los movimientos son los protagonistas en este momento.

Los ejercicios de la Vida Práctica Montessori desarrollan las tendencias humanas, físicas y espirituales. Las físicas, porque en el trabajo del día a día, aprenden a cubrir sus necesidades más básicas, como prepararse su propio alimento, vestirse, etc. Trabajando en cada lugar donde nos encontremos la cultura del entorno, lo cual es muy importante para la percepción de los sentidos. Las tendencias humanas están en absoluta armonía implicadas en la Vida Práctica, recordemos que la manifestación de las tendencias humanas en la niñez son:

·  Orden. Para mantener el ambiente en condiciones óptimas para el trabajo y para a la hora de realizar cualquier tarea sepan donde acudir.

· Orientación. Como comentaba anteriormente, dependiendo de dónde estemos, las tareas cotidianas se realizan de una u otra manera, inclusive, los artilugios que utilicemos dependerán del lugar donde nos encontremos, dando la oportunidad a los niños de orientarse en el espacio.

·  Movimiento. La coordinación gruesa y los movimientos elementales, como caminar, sentarse, transportar cosas…

·  Comunicación. El trabajo de gracia y cortesía ayudan a los niños a establecer relaciones sociales.

· Exploración y manipulación. La tendencia hacia el trabajo hace que se desarrolle el uso de las manos, gracias a la manipulación.

·  Repetición. La continuada manipulación lleva a la repetición del trabajo para lograr un perfeccionamiento y un control de error.

·  TrabajoSienten gran placer al sentir que son capaces y realizar cualquier tarea.

· Exactitud. El control de error, nos lleva al perfeccionamiento, el cual da la exactitud que precisan los niños para sentir esa satisfacción personal, que les empuja.

Como vemos están plenamente relacionadas, en los aspectos físicos, pero también en lo que a lo espiritual se refiere.

Todas estas secuencias que se trabajan en la Vida Práctica llevan a un pleno control de error y un refinamiento en los movimientos, que van preparando a los niños al sentido de la escritura. Así como un desarrollo del pensamiento lógico de secuencias y acciones. Hablamos pues de la concentración, ese fenómeno interno que nace de lo más profundo de su ser, y que no debe ser interrumpido por el adulto.

Esta energía es la que lleva al niño a ese estado de paz y bienestar, de satisfacción por haber terminado un trabajo, estamos hablando de lo que Montessori denominó normalización.

La normalización se da en el período de tres a seis años y es un proceso inconsciente que ocurre de manera natural. Para que se dé es necesario que el niño adquiera la independencia, la voluntad propia y la libre elección; tres conceptos que se adhieren al área de Vida Práctica a la perfección.

EJERCICIOS DE VIDA PRÁCTICA.

  • Caminar sobre una cinta ovalada en el suelo.
  • Sentarse en una silla.
  • Trasladar bandejas, vasos, platos…(primero vacíos, más adelante llenos)
  • Trasvases. (Primero sólido, después líquido)

*Hay muchísimas más actividades de vida práctica, pero debemos saber, que el mayor ejemplo lo damos los adultos y que ellos seguirán nuestros pasos. Nunca demos por hecho que los niños saben realizar estas tareas, y enseñémosles a hacerlo como si jamás lo hubieran hecho, porque es así.

Teresa Carmen Vegas Molina

La Casa de los Chinijos. Madre de día


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149 centímetros de células inquietas. CEO de Esmartribu y mamá en prácticas, Social Media Manager y una mente curiosa.